Buenas tardes. Llamaba para coger hora en el taller. Se me han roto los frenos, ya no puedo parar.
No sé qué modelo es... a lo poco veintitrés. Veinticuatro quizá.
Aparentar aparenta menos. Cuidado está un rato.
Sí. Seguro a todo riesgo.
Gracias. Mejor prevenir que curar, decía mi madre.
No, no le hice ni puto caso, por eso lo de a todo riesgo.
¿Fecha? Me da lo mismo. Pronto. Tarde. Nunca. Cuando usted quiera.
Vale. Pues mejor por la mañana, por la noche siempre ando en marcha.
Sí, que ya sé que los frenos no van. Por eso. Que no puedo bajarme. En cualquier momento me encuentro con un bache y adiós muy buenas... una curva quizá. Acabaré matando a mis padres de un susto.
Tiene... no lo sé... unas cuantas semanas.
No es mucho, ya, pero suficiente. Siempre he sido mucho de embalarme.
Qué me va a contar usted... una vez se coge carrerilla...
Más rápido.
¡Qué sé yo! A mí ya no me funciona.Quizá me emocioné demasiado al principio cambiando las marchas.
Sí, era nuevo. Bueno, para mí. Ya tenía veintitrés y a lo poco de quinta o sexta mano.
Arreglarlo lo arreglaron bien. Ha sido mayoritariamente mi culpa.
Está bien, casi toda.
Oiga, no. En realidad la culpa es suya. Si no hicieran tan bien su trabajo no hubiera podido emocionarme de tal manera.
Voy a darme cualquier día y verás qué gracia.
Claro. Tampoco hice ni puto caso a las señales ni a las instrucciones. Ya le he dicho antes que soy más de embalarme.
¡Que yo qué sé! Me molaba. La verdad es que es un modelo muy bueno. Creo que por eso ya no me van los frenos.
Sí.
Pues tendrá... varios kilómetros. Siempre anda en marcha y a tope.
No, diesel no. La otra.
Imagino.
Que no sé.
Está bien, perfecto. Incluso si se da un poco más de prisa puede que no me choque.
Tiene razón. La hostia me la llevo igual. Retiro lo dicho.
Ya. Pues entonces déjelo, que da lo mismo. Ya miraré si prefiero de cara o de culo.
La hostia.
No correré... más.
Lo prometo.
Que sí. Ya es demasiado tarde para hacer como si nada.
Pues muchas gracias, ha sido muy amable. Me bajo entonces.
Eso dicen.
Ya le llamará él por aquello de los destrozos.
A mí no me mire, sigo sin frenos. Todo fue culpa suya.
Gracias a Dios que tengo seguro a todo riesgo. Y gracias a usted de nuevo.
Una cosa más.
Sí.
Procuren no hacer tan bien su trabajo la próxima vez. El carnet se lo dan a cualquiera, y no todo el mundo controla las marchas.
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