domingo, 2 de agosto de 2015

Heridas de guerra

Hay heridas que se quedan abiertas
porque solamente quieren ver mundo.

Hay heridas que no cicatrizan
porque las cicatrices son siempre feas.

Y al principio escuecen
y molestan 
y te dejan marcado.

Pero decidme una sola cosa que no lo haga en esta vida.
Aquí y ahora.

Son siempre tristes
al igual que las despedidas
al igual que pasar página
al igual que abrirse al mundo y salir del cascarón
o saltar del nido
y echar a volar lejos
dónde las heridas
al menos
te dejan marcado de otra manera
y la cicatriz
no sea más
que un tatuaje nuevo de guerra.

Creo que eso es casi más importante
que todo el alcohol que puedas echarte
-o beberte-
para sanar y cerrar llagas.

Todas ellas te hacen
todas ellas son.

Las heridas y las despedidas son siempre tristes
pero casi compensan
el planeo hasta el suelo.

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