Hoy no es agosto
y me cruzo tus dedos
veo volver a otoño
que me mira al pasar.
Llueven tristes ojos negros,
besa lejos lengua fría,
hay olor a castañas
en las vías del tren.
Me ato los cordones con doble nudo, se han dormido las palomas que vigilan mi portal.
Camino tranquila
en huecos de trinchera,
supe cierto que la luz brilla
y ahora el suelo es rojo y gris.
Otoño espera a la vuelta de mi casa, y aún no me he quitado el bañador.
Si se da un poco de prisa y me pilla de imprevisto empezamos desde cero y todavía sin duchar.
Yo callo vacíos de arañas sordas,
a veces te lleno de sustos sin ver,
se enfría el frío, calor veraniego,
y aún no para de llover.
Qué lejos me quedan la nieve y las flores, los niños me dicen que agosto es helado.
Recuerdo mis botas en hojas de otoño y grito de euforia cuando te ve pasar.
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